ÁFRICA MUERE DE HAMBRE

Patricia Staretu 3º A, LA-GACETILLA.
Que en pleno siglo XXI haya personas que padecen hambre en África es una realidad que no es ni inevitable ni moralmente aceptable. La respuesta humanitaria internacional debe ser replanteada para lograr que aporte una ayuda a tiempo, equitativa y eficaz a las personas que sufren la falta de alimentos. Más importante si cabe es la necesidad de que los gobiernos aborden las causas fundamentales del hambre, entre las que figuran la pobreza, la mala administración de la agricultura, los conflictos, las injustas leyes que rigen el comercio internacional, y las nuevas amenazas que comportan el VIH/SIDA y el cambio climático. El esfuerzo conjunto que los gobiernos africanos y los donantes prometieron realizar para erradicar la pobreza, debe provocar políticas en favor de los pobres que den prioridad a las necesidades de los grupos rurales marginados tales como los pequeños agricultores, las comunidades de pastores y las mujeres.Estos fracasos son en parte consecuencia de que, a pesar de las promesas de 1960 y de tantas otras hechas desde entonces, la ayuda de emergencia, y la ayuda alimentaria en particular, ha seguido siendo el instrumento principal para abordar las crisis alimentarias. Efectivamente, la ayuda alimentaria salva vidas, pero no ofrece soluciones a largo plazo, y en el peor de los casos, puede incluso exacerbar la inseguridad alimentaria. Este hecho es de sobra conocido, y sin embargo, el gasto en ayuda humanitaria se ha incrementado considerablemente, mientras que la ayuda para la producción agrícola en África Subsahariana experimentó un descenso del 43 por ciento entre 1992 y 2002. Además, ni los gobiernos africanos ni los de los países ricos han hecho lo suficiente para abordar las causas fundamentales del hambre. Debemos enfrentarnos al hecho de que probablemente parte de la culpa de las crisis alimentarias de África que estamos tratando la tenga lo inadecuado de nuestras respuestas en materia de desarrollo a crisis alimentarias anteriores. Como circunstancia atenuante, cabe señalar que algunas de las causas de las devastadoras emergencias alimentarias a las que se enfrenta África en la actualidad, no podían haber sido predichas hace 46 años. El VIH/SIDA se está cobrando un precio espeluznante en uno de los recursos fundamentales de África para la producción alimentaria: las personas. Para el año 2020, los países del sur de África habrán perdido a una quinta parte de la población agrícola activa por causa del SIDA. Es necesario abordar el problema del hambre para poder ayudar a que África desarrolle plenamente su potencial.
La Gacetilla, es un blog inicialmente abierto para que los alumnos del
la-gacetilla dijo
Excelente trabajo, Patricia, te felicito.
28 Mayo 2011 | 02:03 PM